El amor entre Tatiana y Sergei se había dado de una manera tan rápida y natural que, desde el principio, ambos sintieron que no había necesidad de más tiempo para saber que querían pasar el resto de sus vidas juntos.
Sergei, siempre directo y decidido, no dudó ni un segundo en proponerle matrimonio a Tatiana. Para él, cada día que pasaba a su lado solo confirmaba lo afortunado que era de haberla encontrado.
Por su parte, Tatiana, llena de emoción, aceptó sin titubeos. La relación había sido u