Emanuel colgó el teléfono frustrado, su padre estaba muy insistente en que tenía muchas obligaciones. Giro observando como Doris se despedía de lejos, al terminar de hablar colgó el teléfono regresando al lado de Grecia. “Te llevaré a un lugar”.
Salieron del restaurante, Grecia estaba inquieta. “¿A dónde vamos?”. Emanuel de repente estaba muy serio. El solo la miro un momento diciendo. “Te va a gustar”.
Condujeron por la ciudad hasta las afueras y subieron un camino largo de piedra llegando a