Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl abuelo extrajo los documentos y, efectivamente, allí estaba: Cedera pertenecía a los Garibaldi. Era el lugar donde solían pasar las vacaciones, un paraíso olvidado por el tiempo y los secretos familiares. Nos miramos llenos de esperanza, nuestros ojos brillando con la promesa de un nuevo comienzo; ya teníamos el lugar al que nos dirigiríamos, solo era cuestión de resolver lo que faltaba e irnos. La idea de enviar una avanzada para prepararlo todo tomó forma en nuestras mentes, como







