Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
Le dimos la palabra al señor Vittorio, quien volvió a explicar lo que nos había dicho. El abuelo mandó a Fabrizio que trajera todos los papeles de propiedad que le había entregado, y en efecto, Cedera pertenecía a los Garibaldi. Era allí donde solían pasar las vacaciones. Nos miramos llenos de esperanza; ya teníamos el lugar al que nos dirigiríamos, solo era cuestión de resolver lo que faltaba e irnos. Incluso podíamos enviar una avanzada para prepararlo todo.
—¿Y dices que mi mujer es de esa isla? —preguntó papá, asombrado—. Yo la conocí en el colegio y me dijo que no tenía familia. En verdad no averigüé mucho, como me dio el flechazo Garibaldi y papá me explicó lo que significaba, la elegí y me casé con ella cuando quedó embarazada de ti, Fabrizio. Papá, ¿sabes algo de esa familia? Todos nos giramos hacia el bisabuelo, que sostenía en sus manos el título de propiedad de la isla con un sello real y todo. Negó con la cabeza, admitiendo que nunca se había det






