Mundo de ficçãoIniciar sessãoALONSO:
Le dimos la palabra al señor Vittorio, quien volvió a explicar lo que nos había dicho. El abuelo mandó a Fabrizio que trajera todos los papeles de propiedad que le había entregado, y en efecto, Cedera pertenecía a los Garibaldi. Era allí donde solían pasar las vacaciones. Nos miramos llenos de esperanza; ya teníamos el lugar al que nos dirigiríamos, solo era cuestión de resolver lo que faltaba e irnos. Incluso podíamos enviar una avanzada para prepararlo todo.
—¿Y dices qu






