Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
Filippo, con el rostro cubierto de sudor, me dio el teléfono donde mi hermano Fabrizio estaba explicando lo que le había dicho el abuelo. Me miró de reojo mientras se alejaba un poco para dejarme hablar con mi hermano.
—Alonso, desconfía de todo —soltó mi hermano con seriedad—. Si el abuelo lo dijo, es porque sabía que podías manejarlo. Las Janare no son como nuestros enemigos de siempre. Son otro ti






