63. CERTEZA ATERRADORA
Me siento terrible, ¿cómo pude dejar sólo a mi pobre padre? Casi no escucho lo que me sigue diciendo mi suegro pensando en lo mal hijo que fui.
—Sí, y es lo que temíamos. Fue cruelmente torturado —el corazón creo que se me detuvo al escuchar eso. Mi suegro me abraza por un momento y al separarnos, sigue diciendo. —Debe haberlo hecho un profesional, que apenas le dejó marca, pero sí pudimos comprobar que tenía drogas en su cuerpo. Una de ellas, le provocó espasmos musculares, y lo fue paralizan