28. HORMONAS O ALGO MÁS.
Llego a la cocina y me como todo el desayuno, salgo con Gabriel en su auto, que lo maneja él mismo. Le voy diciendo dónde queda la fábrica. Al fin llegamos, me bajo del auto, pero lo veo que parquea y se baja él también.
—¿Qué haces?
—Pues, conocer donde trabaja mi esposa. Tienen, que saber los trabajadores de aquí, por si investigan, que estamos casados —. Sí, tengo que dejar claro que eres casada y que eres mía Eve.
—Es verdad —. Contestó ante su lógica.
Me tomó de la cintura, y entramos son