29. DESEOS
Abro mis ojos ante el sonido insistente de mi nombre. No lo puedo creer, ¡estoy arriba de Gabriel! ¿Qué diablos hago aquí? Observo a Gaby, está excitado también y me tiene tomada por la cintura. Me bajo rápidamente apenada.
—¡Disculpa Gaby, estaba soñando!
¡Evelin estás loca, le saltaste arriba otra vez!
—Eve, ¿estabas soñando conmigo? ¿Me deseas?— Di que si Eve
—No, Gaby, solo era un sueño, duérmete.
¡Sí, Gaby, estoy desesperada por tener sexo contigo!
—Pero…, ¿si querías violarme otra vez?