243. UNA DIVERSION QUE PUEDE SALIR MAL. CELOS
Salvatore y Salvi se giran para ver a sus padres, que entran a la casa discutiendo también, se quedan en silencio escuchándolos.
— Elvi, no me gusta que sigas recogiendo todos los ramos de flores que te dan —le reclama Rossi a Elvira, que entra con las manos llenas de hermosas flores.
— Pero querido, ¿qué culpa tienen las flores? —dice ella con los brazos llenos y las huele—. Son tan hermosas que me da pena dejarlas tiradas en el piso.
— ¡Pero no me gusta que otros hombres te regalen flores, El