Hay momentos en la vida que parecen suspendidos en el tiempo, como si el universo decidiera detenerse para permitirnos saborear cada segundo. Esta noche era uno de esos momentos.
La luz de las velas bailaba sobre las paredes de su apartamento, creando sombras que se movían como fantasmas elegantes. Nathaniel había preparado todo con una meticulosidad que me dejó sin aliento. La mesa estaba dispuesta con una vajilla que parecía sacada de un palacio, copas de cristal que reflejaban la luz como peq