Hay momentos en la vida en que te detienes y te preguntas: ¿cómo llegué aquí? Esta noche, mientras me miro en el espejo de cuerpo entero, apenas reconozco a la mujer que me devuelve la mirada. El vestido negro de seda se adhiere a mi cuerpo como una segunda piel, el escote en la espalda desciende peligrosamente, y los tacones de aguja me elevan varios centímetros. Nathaniel lo eligió personalmente. "Para esta noche", dijo, dejando la caja sobre mi cama esta mañana antes de marcharse.
Hace apenas