Un CEO ha perdido la paciencia.
Los CEOS padres, no estaban soportando como sus hijas eran llevadas a la pista de baile. Si no fuera por qué se trataba de una boda, ya habría ardido Troya.
— ¿Lo has visto Fiorela? ¡Ese fresco se ha llevado a mi princesa en mis narices, Alexandro es un descarado, si no fuera mi sobrino ya no estaría libre en este mundo! — Adriano hablaba con su esposa. — Solo me detiene Sergey, que es capaz de enterrarme debajo del hielo ruso si toco a uno de sus trillizos. Pero ganas no me faltan de colga