Su verdadero camino.
La verdad era que ninguno de esos jóvenes era merecedor del premio a la paciencia del año. Eran dignos herederos de sus padres, y ellos esa palabra no la tenían en sus diccionarios.
Eran exigentes, estrictos, buscaban siempre la perfección tanto en su propia persona, imagen, y vestimenta, como en su personal.
— Defiéndete por qué vas a saber que de mi no te burlas, Montana.
Domenico se abalanzó sobre Donovan y le logró asestar un golpe. El CEO Montana no cayó al suelo como él pero si