Toda una odisea... Puede besar a la novia.
El más apurado con la boda había sido Dominic, como decía el dicho, que cosa hay que el dinero no pueda comprar.
La boda se organizó en un santiamén. Las poderosas familias no escatimaron en nada, y les había sido más sencillo porque solo sería por el civil, pues para la boda en la iglesia esperarían a que Kei mejorara y el bebé naciera.
El estricto pero amoroso padre entregó a su princesa al gemelo Lombardi, más antes le dió un beso en la frente, demostrándole así su amor.
— Dominic,