CAPÍTULO 72. La que no debía salvar.
Narrador.
Orlando estaba satisfecho y muy emocionado por las buenas fotos que había recibido de parte de su hombre de confianza, que se encuentra en Tijuana trabajando para él, y salió de su despacho rumbo a ver a Irina para mostrarle la prueba que ella está exigiendo.
—¿Ella —señaló hacia arriba— está comiendo bien? —le preguntó a Flor, a quien encontró sirviéndole un té a su madre en la sala de estar, mientras su padre estaba sentado en un sillón disfrutando de una copa de vino.
Noemí soltó u