CAPÍTULO 23. Pasión.
Narra Orlando
La empujé otra vez para que se tumbara sobre las sábanas y, por fin, me acerqué para unirme a ella, pasándole los labios y la lengua por el cuerpo, con sus manos todavía enredadas en mi pelo, guiándome hacia donde ella me necesitaba más. Le metí el pulgar en la boca porque deseaba que me chupara algo mientras yo ponía mi boca en sus pechos, sus costillas, su mandíbula.
Sus suspiros y gemidos llenaron la habitación y se mezclaron con los míos. Era más difícil de lo que había sido n