Capítulo 36. El poder de un nombre.
Amy Espinoza
Todavía sentía sus labios sobre los míos. Era como si el beso hubiera dejado una huella invisible, un ardor extraño que me hacía temblar. Y, sin embargo, el fuego de ese instante se apagó en un segundo, como si alguien hubiera arrojado agua helada sobre nosotros.
El nombre.
José Luciano Velasco. El padre de Luciana, la esposa de Adrián.
Había escuchado el nombre claramente desde el altavoz del teléfono. Y lo que me estremeció no fue la voz del asistente anunciándolo, sino lo que pr