Capítulo 217. Una importante declaración.
Pandora Collins
Nunca había estado en una sala de audiencias.
Ni como acusada. Ni como testigo. Ni como nada.
Hasta hoy.
El lugar olía a perfume caro y miedo.
Una mezcla curiosa que solo se siente donde el poder y la mentira se sientan juntos.
Los flashes de las cámaras seguían entrando por las rendijas de la puerta cada vez que se abría, y el murmullo constante de los periodistas era como una respiración contenida.
Yo me mantuve de pie, con el cuerpo erguido, aunque por dentro todo me temblaba