Capítulo 154. El eco del pasado.
Adrián Soler.
El silencio en mi departamento era tan espeso que podía escucharse.
Las luces de la ciudad se filtraban por las persianas, dibujando líneas de neón en el suelo.
Era una de esas noches en las que no sabes si el tiempo avanza o se detiene, y en las que los recuerdos hacen más ruido que la realidad.
La televisión estaba encendida, pero en silencio. No la veía, solo la dejaba encendida para sentir que había algo vivo en esa casa.
Sobre la mesa había una copa de vino a medio terminar,