Mundo ficciónIniciar sesiónMAXIMILIAN FERRERO
El silencio en el ala técnica de la mansión Valois no era un vacío; era una masa física, un depredador que parecía tragarse el sonido de mis propios pasos. Acabábamos de regresar de las montañas, y todavía sentía el rastro del barro seco en la suela de mis botas, un recordatorio de la libertad salvaje que habíamos rozado. Pero aquí, rodeado de paredes reforzadas y el zu







