El silencio fue roto por Claudia, que colocó la tablet sobre la mesa y la conectó a la pantalla de la pared. Una imagen apareció de inmediato: una planilla repleta de cifras exorbitantes, fechas, nombres y códigos de transferencias bancarias.
— Vamos directo al punto —dijo con un tono que no admitía interrupciones—. Lo que verán aquí son registros oficiales. Todos los datos fueron auditados y cruzados con extractos bancarios, registros del sistema, conversaciones grabadas, correos internos y