NINGÚN SECRETO.
—¡Papá! —Alana casi se sentó en la cama, cuando despertó de su pesadilla.
Miró alrededor y se tocó la frente para notar su piel completamente sudada, y una habitación enorme a su alrededor donde ella dormía desde hace tres días.
La misma habitación que había descubierto el primer día, y a la cual, Ángelo no había dormido ni la primera vez.
Los días no habían pasado para ella, sobre todo desde la última vez que salió con Ángelo, y las noticias fueron su zozobra.
Se levantó y cam