—¿Acaso están ciegos? —Thomas se sulfuró de una manera que todo su rostro se tornó rojo—. ¡No pueden hacer eso, desde que llegué a esta empresa solo he intentado ayudarlos\!
—¿Vas a llorar? —pregunta Damián, su sonrisa de satisfacción lo dijo todo.
—¡Maldito infeliz! —Thomas se le fue a Damián, pero todo fue tan rápido que el Grupo Élite lo detuvo y eso demuestra aún más el apoyo que le tienen a Damián—. ¿Qué les pasa?
—Déjenlo, dejen que venga a mí —la idea de Damián es provocarlo más. Las desc