3. Capítulo
El Beso Robado
...
La música está devorando mi audición, pero el alto volumen es de mi agrado; es justo lo que busco: ambiente distendido alejándome de la tediosa realidad. Corcoveando ya se hallan mis sentidos entrecruzados por el ritmo pegajoso, entonces ya estoy moviendo el cuerpo y me dirijo a la pista tirando de Ruby. Nuestro amigo avisa, elevando la voz para poder ser escuchado, que estará en la barra. No hay tiempo que perder, le asentimos al mismo tiempo.
—¡Ahora te alcanzamos! —exclam