59. Capítulo
Junio avanza y yo camino de un lado al otro, sostengo el teléfono, por si acaso Niccolò me llame. Se ha ido al aeropuerto a buscar a su madre y a la mía. Yo decidí esperar aquí en el piso.
¿Qué si estoy tranquila? ¡No!
No podría estarlo, siento a cada rato el retorno de un retortijón y nervios a flor de piel, el complot que me domina, no puedo contra eso. Solo encapsular un poco, no desaparecerá.
Me sobresalto con la vídeollamada entrante de Ruby. No tardo en contestar. Estos últimos días he