Dos años después...
El invierno se adueña de todo, es una estación fría, pero aquí dentro en el piso sigue habiendo calidez, por eso no es un problema andar solo con la camisa de Nic; siento que me estoy volviendo adicta a todo lo que tenga su olor, supongo que eso me hace estar muy cerca de él siempre. Y es una sensación maravillosa.
Me alejo un poco, consigo el ángulo idóneo para admirar lo que hice. ¡Dios! El resultado me sorprende. He trabajado arduamente para terminar la pintura; Ruby va