Ronan
Caminar junto a Liora se siente peligrosamente parecido a la paz.
Y eso me aterra más de lo que debería.
Avanzamos por el pasillo hacia el comedor en un silencio extraño, mirándonos de reojo cada pocos segundos como dos personas intentando aprenderse mutuamente después de una guerra.
Ella teme que vuelva a romperle el corazón.
Yo temo que salga corriendo.
Supongo que ambos somos cobardes en cosas distintas.
La observo de reojo otra vez y mi pecho se aprieta.
Liora es hermosa de una forma