Liora
Cuando Ronan hizo que Monica me sacara de su despacho, pensé que quizá sería bueno alejarme un poco de todo.
Pero escuchar a Kian detrás de esa puerta…
escucharlo mentir…
escucharlo hablar de mí como si me conociera…
me revolvió el estómago otra vez.
No tuve que quedarme mucho tiempo.
Ahora estoy de vuelta en mis habitaciones, atrapada otra vez dentro de mi propia cabeza, hundiéndome lentamente en esa espiral oscura de miedo y autocompasión.
Entonces siento el tirón en el pecho.
El víncul