—Su majestad disfrutará mucho con las justas —aseguró el astil del viento, arrimándoseme para que el del agua no se beneficiara de mi cercanía tanto como él—. Participarán caballeros renombrados, aunque ninguno de los séquitos de los reyes porque eso sería otorgarles ventaja.
La música se detuvo para dar paso a las fanfarrias y luego de las presentaciones, los primeros caballeros tuvieron el honor de entretenernos con un duelo de espadas que nos hizo gritar, reírnos y sudar copiosamente. Los an