Un mensajero inesperado llegó a Luna Plateada tres semanas después de la recuperación de Dante. Era una figura encapuchada que apareció en las puertas al amanecer, custodiada por dos guardias desconfiados.
—Dice que viene de las Tierras Salvajes— el guardia reportó a Dante. —Se niega a identificarse hasta hablar contigo personalmente.
—¿Es amenaza?— Aria preguntó, su mano moviéndose instintivamente hacia su espada.
—No parece serlo— el guardia respondió. —Pero hay algo... extraño en él.
Dante,