El grupo cabalgó a toda velocidad hacia Montaña Negra. El humo negro en el horizonte crecía más denso. Dante empujaba a Trueno al límite, aterrado por su madre y el equipo de rescate.
—¿Sientes algo a través del lazo? —preguntó Aria.
—Nada —respondió Dante con voz tensa—. Como si estuvieran bloqueados o... peor.
—No pienses así —dijo Luna—. Llegaremos a tiempo.
Al alcanzar Montaña Negra, la escena era peor de lo imaginado. La fortaleza ardía en llamas mágicas verdes y negras. Cuerpos del equipo