Helena esperó una reprimenda cuando regresó.
No ocurrió. Nada.
Al parecer, Gloria lo dejó pasar con facilidad. Algo que a ella le impresionó y pensó en lo tonta que había sido antes.
Con frialdad mantuvo distancia del personal de la villa. Linda, su madre, lo notó y retomó los cuidados privados de su niña. Su hija, algo la había hecho cambiar de la noche a la mañana, por lo que permaneció a su lado sin hacerle preguntas.
Linda depositó la bandeja de comida en una mesita y vio a su hija de pie f