Una segunda oportunidad para la Luna estéril

Una segunda oportunidad para la Luna estérilES

Judith GW  Recién actualizado
goodnovel4goodnovel
0
Reseñas insuficientes
30Capítulos
2leídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

—Si no puedes darme un heredero, eres una Luna solo de nombre. ¡Necesito algo más que una inútil y estéril Omega jugando a ser una Luna! Las palabras de Jason, mi compañero Alfa, me hirieron más profundamente que cualquier cuchilla de plata. Durante tres años le había ocultado la verdad. Creía haberse unido a una Omega débil. ¿Pero la realidad? Yo era la hija del Rey Alfa. Esperé con ansias su regreso de una guerra victoriosa, dispuesta a revelarle mi verdadera identidad. Todo para descubrirlo volviendo acompañado de su otra hembra, Viki, quien estaba gestando a su cachorro. —Tienes dos opciones —gruñó Jason, con la mirada fría—. Perder tu estatus como Luna y volver a ser una Omega inservible, o quedarte por Viki y ayudar a criar a mi heredero. Empujada al límite, acepté su rechazo y regresé al reino de mi padre. Creía tener el corazón muerto, pero el destino me guio hacia un peligroso compañero, una segunda oportunidad. Para empeorar las cosas, Jason no pensaba dejarme ir tan fácilmente.

Leer más

Capítulo 1

Capítulo 1

Punto de vista de Talia

Durante tres años de matrimonio, le había ocultado la verdad a mi compañero Alfa: yo era la hija del Rey Alfa, y no la Omega que él creía.

Retumbaban los tambores en el claro mientras las antorchas iluminaban el cielo nocturno. De pie en el centro de todo, envuelta en plata y orgullo, observaba las puertas con el corazón lleno de esperanza.

Jason por fin había vuelto a casa tras una guerra brutal. Como Luna, había pasado días asegurándome de que cada detalle fuera perfecto para esa noche, desde la mantelería hasta los centros de mesa florales. Incluso había ayudado a los Omegas en la cocina, solo para garantizar que todo estuviera impecable.

Un mes atrás, el todopoderoso Rey Alfa había enviado a Jason a eliminar a los lobos renegados en la frontera de nuestro territorio.

Algunos en la manada podrían haber pensado que era una mala señal, pero yo sabía de qué se trataba en realidad. Era una buena señal; mi padre poco a poco comenzaba a aceptarlo. Le estaba dando más responsabilidades para comprobar si podría manejar la verdad: que se había unido a su hija.

El orgullo que sentía por Jason era indescriptible. Por fin todo encajaba en su lugar y mi padre reconocería que no había mejor compañero para mí que él.

Aguardé con paciencia, sonriendo al imaginar la sorpresa en su rostro cuando al fin tuviera la oportunidad de confesárselo todo.

—¡La manada Shadowclaw le da la bienvenida a su futuro heredero! —resonó la voz de Jason, imponente.

Las aclamaciones estallaron al instante. Parpadeé, confundida, hasta que la vi.

Viki Mayers, aferrada a su brazo como si siempre hubiera pertenecido a ese lugar.

El vestido se ceñía a su vientre ligeramente abultado, y la mano de Jason... descansaba allí, con orgullo.

—Ella es Viki, la hija de nuestro mejor guerrero —dijo, volviéndose para mirarme—. Y lleva en su vientre a mi cachorro.

Los jadeos de asombro ondularon entre los presentes, y la visión se me nubló.

Mi compañero, mi Alfa, el lobo que había estado esperando... había regresado a mí con otra hembra que gestaba a su cachorro.

Y Jason ni siquiera había tenido la decencia de decírmelo de antemano. En su lugar, me humilló en la celebración que yo misma le había organizado.

El corazón se me partía en dos, y cada exhalación era una lucha por mantener la compostura. Escuchaba cada susurro que se deslizaba entre los lobos:

—La Luna Talia nunca concibió en tres años...

—Viki debió haber sido la Luna desde el principio...

—La Luna Talia debería renunciar ahora...

La mirada de Jason barrió el salón sin rastro de arrepentimiento. Me observó con fría indiferencia, como si yo debiera haber esperado que me convirtiera en el hazmerreír de todos.

—¡Por un futuro próspero para Shadowclaw! —Jason levantó su copa.

Toda la manada alzó sus copas de vino entre vítores y aplausos. Los ancianos sonrieron y asintieron, satisfechos con los logros del joven Alfa.

Y yo solo quería gritar.

Me escabullí durante las felicitaciones y regresé a nuestra alcoba. Nadie fue a buscarme. A nadie le importó.

Me permití desmoronarme sin miradas indiscretas que se burlaran de mí.

Mi dolor no tardó en transformarse en rabia. No iba a tolerar semejante traición. Jason respondería por lo que había hecho.

Cuando al fin regresó a nuestra alcoba, yo ya estaba allí, aguardando.

—No debiste irte. Deberías alegrarte por mí —dijo.

—¿Alegrarme de que me traicionaras y engendraras un bastardo? —me burlé.

—Basta de berrinches. Acabo de llegar a casa y me gustaría pasar una velada agradable con mi compañera. —Jason suspiró.

—Así que ahora me ves como a tu compañera. —Reí con amargura—. ¿Cómo pudiste hacerme esto?

—Estás siendo irracional —gruñó él.

—¿Irracional? —Alcé la voz—. Me humillaste frente a toda la manada, ¿y esperas que simplemente lo acepte?

Jason se quitó la armadura, pieza por pieza, sin molestarse siquiera en mirarme.

—Hecho está. Está embarazada y la manada tiene un heredero. Tienes que aceptarlo.

—¿Cómo esperas que acepte esto? —Di un paso hacia adelante, con un gruñido—. ¡Me causaste dolor UN MES ENTERO porque estabas traicionando el vínculo de compañeros al acostarte con esa ramera!

—Le aconsejé al sanador de la manada que te diera analgésicos. Me aseguraré de que sea castigado por no cuidarte como era debido mientras estuve fuera —dijo con total indiferencia.

Me quedé atónita ante su audacia.

—¿Y se supone que eso lo soluciona?

—Has sido la Luna durante tres años y no me has dado un heredero —respondió con simpleza, como si aquello lo justificara todo—. ¿Esperabas que aguardara para siempre?

—Esperaba que me trataras como a tu Luna. Esperaba que lo hablaras conmigo si lo que querías era una criadora, no...

—¿Siquiera te escuchas, Talia? ¿Olvidaste quién eres? —gruñó Jason, interrumpiéndome.

—Soy tu Luna —respondí sin retroceder.

—Y una Luna da herederos, algo que no eres capaz de hacer. Si no puedes darme un heredero, eres una Luna solo de nombre. ¡Necesito algo más que una inútil y estéril Omega jugando a ser una Luna!

—¡Cómo te atreves a hablarme así!

La expresión de Jason era indescifrable, como si yo estuviera frente a un extraño. Su voz sonó firme y fría cuando dijo:

—Tienes dos opciones. Puedes marcharte, perder tu estatus de Luna y volver a ser una Omega... o puedes quedarte y apoyarnos.

Desplegar
Siguiente Capítulo
Descargar

Último capítulo

Más Capítulos

También te gustarán

Nuevas novelas de lanzamiento

Último capítulo

No hay comentarios
30 chapters
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP