17. Castigo
Alfa Víctor Stone
La había cagado a lo grande, me había dejado llevar por la rabia, por las ganas de follarme a una mujer poderosa como una alfa muy caliente y terminé cagándola en grande, no solamente no me di cuenta de ello cuando escuche el alboroto en la cocina, sino que ignore por completo los rugidos de mi lobo. Cuando abrí los ojos en la mañana, tenía sobre mí un cuerpo desnudo que no me daba la satisfacción o esa energía de las compañeras, solo me sentía vació y sucio. Pero todo empeor