18. Llora
Erika Stuardo
Subir esas escaleras fue una de las tantas cosas degradantes que estaría por sufrir en esta casa. Ni siquiera cuando estuve junto al Amo, me habían humillado tanto. De solo recordar al vampiro que me tuvo de rehén, me daba una falsa sensación de seguridad, una que no estaba sintiendo en esta manada.
Entre en la habitación del alfa y espere a que llegara, sobre el piso, todas desparramadas estaban mis ropas, mis perfumes y cremas en una bolsa y mi único abrigo roto.
-te reemplazare