Capítulo 77.
El viaje hacia los límites de nuestros territorios fue prácticamente un borrón.
Los árboles pasaban a los costados como sombras verdes difusas, y el viento me azotaba la cara con ese aroma salvaje que solo los viajes largos pueden tener. Nuestra manada se quedó atrás junto con mamá y Theo, lo cual ya hacía que todo se sintiera distinto.
Éramos solo nosotros cuatro: papá al frente, el lobo blanco siguiéndolo con paso firme, Zayn a mi lado, y yo, tratando de no quedarme atrás.
Zayn ni siquiera pr