Capítulo 67.
Durante estos años mi hermano había tenido que aprender a manejar su don solo. No conocíamos a nadie más que pudiera hacer lo que nosotros llamábamos “la ventana”. Incluso me atreví a preguntarle al Lobo Blanco, fingiendo que era mera curiosidad, y su respuesta fue tajante:
—Solo la Gran Madre podría hacer algo así, que yo sepa..
Eso nos dejó claro que estábamos solos.
A lo largo del tiempo descubrimos algunas cosas sobre esa maldita ventana.
La primera, que mientras más la usaba, más