Capítulo 132.
Nos quedamos allí tres días completos.
Tres días en los que la cueva dejó de oler asqueroso (¿por qué mierda no les gustaba bañarse a los Renegados? un misterio) y comenzó a oler a humo, carne asada y manada. Tres días en los que nos aseguramos de que ningún Renegado hubiera escapado, de que no quedaran túneles ocultos ni rastros recientes. Cuando papá finalmente decidió que era suficiente, ordenó el regreso a casa tal como habíamos hecho desde el inicio de esta cacería: peinando la zona, sin