Rowan
La puerta se cerró con un suspiro grave y el silencio nos envolvió.
Sí, estaba en la habitación de mi suegra, lo tenía muy claro, pero nada en el mundo importaba más que una sola cosa: reafirmar lo que éramos.
—Clara… —mi voz salió ronca, más una plegaria que una palabra en sí.
La busqué con la urgencia, con necesidad de tenerla otra vez. Tenerla a mi lado se sentía como volver a respirar después de haber estado demasiado tiempo perdido.
Mis labios encontraron los suyos y todo lo que m