Clara
Desperté de golpe, tragando una bocanada rápida de aire que quemó mis pulmones.
Estaba enredada entre las sábanas, pegada al cuerpo desnudo de Rowan. Él aún dormía con su brazo sobre mi cintura. Sentí su calor, la calma de su pecho subiendo y bajando… hasta que una luz abrasadora me arrancó la serenidad.
Un sonido me hizo sentarme en la cama: el de unas cortinas abriéndose de par en par.
—¡¿Qué diablos...?! —grité, llevándome una mano al pecho y tapándome con las sábanas mientras la otra