Rowan
Esa noche, todo en mí giraba en torno a ella.
Clara.
Mi Luna.
Mi compañera.
No importaban las velas encendidas en el bosque, ni las túnicas que los ancianos vestirían, ni siquiera las palabras rituales que debía pronunciar frente a todos.
Nada de eso tenía sentido si ella no estaba a mi lado.
Si no me elegía.
Desde el momento en que escuchó a Varek en su mente, ya no tuve dudas.
Era ella.
Clara era nuestra compañera destinada. Y eso, nada ni nadie iba a poder cambiarlo.
Podían murmurar a