Lena
Horas más tarde
La nieve había dejado de caer con fuerza hacía apenas unos minutos, pero el bosque seguía completamente cubierto de blanco bajo la luz de la luna. El frío atravesaba los árboles altos del territorio Azuleja y el silencio de la madrugada parecía envolver todo con una calma engañosa, una de esas quietudes que solo aparecen después de una tragedia.
En medio del bosque, entre pinos enormes y raíces enterradas bajo la nieve, Deerk y Leo habían cavado una fosa lo suficientemente