Lena sintió que el aire frío del bosque ya no era suficiente para despejarle la cabeza.
La nieve seguía cayendo lentamente alrededor de ellos, cubriendo el lago congelado con una nueva capa blanca mientras el viento atravesaba los árboles altos del territorio Azuleja. A lo lejos todavía podía verse el humo tenue saliendo de las chimeneas de la mansión, pero ahí, junto al bosque y lejos de las voces de los demás, todo parecía más silencioso. Más íntimo. Más peligroso también.
Lucian seguía frent