Capítulo 60: Debo salvarlos.
La tarde llegó más rápido de lo que esperaba.
Habíamos almorzado todos juntos, sentados en la mesa larga del comedor. Preparé guiso de carne con arroz porque era lo único que podía cocinar sin marearme. Nadie se quejó. Todos comieron en silencio.
No era un silencio normal.
Era un silencio pesado.
Todos actuaban como si nada estuviera pasando, pero yo sabía que estaban pensando en lo mismo: el ataque.
Aunque no lo hubieran confirmado, yo lo sentía.
Reyk golpeaba la mesa sin razón. Leo movía la p