Capítulo 8.
No pasó mucho tiempo antes de que la burbuja de poder que Nicolás había creado fuera invadida.
Un grupo de jóvenes claramente hijas de la alta nobleza de la Corte Noche se acercó a nosotros. Eran hermosas, vestidas con telas que valían fortunas, pero lo que más me impactó fue su actitud.
Me ignoraron por completo.
Para ellas yo era un mueble, un accesorio más en el brazo de Nicolás que no merecía ni una mirada.
— ¡Nicolás! Qué sorpresa verte aquí — dijo una de ellas — Ha pasado tanto tiempo des