Capítulo 39. Infierno entre hermanos.
La sala de juntas de Castaño Ltda. tenía un aire más cargado de lo habitual. No era solo por la humedad de la tarde o los ventiladores lentos que apenas movían el aire: era por las presencias. Por las ausencias. Y por las heridas abiertas que habían regresado sin previo aviso.
Emilia estaba sentada al extremo de la mesa. Vestía un pantalón negro de cintura alta y una blusa blanca sin mangas. A su lado, un abogado joven tomaba notas en una tablet. Frente a ella, Esteban, siempre arrogante, hojea