Metida en su cama
El reloj marcaba las 5:30 a.m. cuando Ariadna abrió los ojos con dificultad. Era su tercer día de trabajo, y aunque el cuerpo le dolía por completo, sabía que no podía permitirse faltar. Estaba acostumbrándose a un ritmo de vida completamente diferente, haciendo de todo un poco bajo las órdenes de Leticia. Su horario podía cambiar en cualquier momento, dependiendo de la respuesta de la universidad, y esperaba que Leticia fuera lo suficientemente comprensiva para adaptarse a esos cambios cuando l
¡¿Qué puede suceder?!
| 99+