Me ama a mí.
Amelie observó desde un rincón, sus ojos fijos en Maximiliano mientras hablaba con Leonardo Valdés. Su mandíbula se apretó al verlo completamente inmerso en una conversación que ella sabía podía cambiarlo todo. Quería intervenir, detenerlo, hacerle entender que lo mejor era dejar todo eso atrás y no involucrarse más en los problemas de esa familia, pero él la había ignorado por completo. Su frustración hervía en su pecho, mezclada con una sensación incómoda que no lograba explicar.
Su mirada se