Capítulo 3
Camino junto a Leonardo por la callejuela que lleva a la Gran Vía, con el sol de la mañana pegándome en la cara. No sé cómo terminé aquí, aceptando un desayuno con un desconocido que apareció en mi hotel como si fuera una película. Mi plan era sencillo: explorar Madrid, comprar un par de regalos para mis padres, estirar los pocos euros que me quedan. Pero ahora estoy siguiendo a este hombre, que camina con una seguridad que me pone nerviosa. Es alto, demasiado, y su camisa blanca, co