DAMIÁN
—¡Necesito salir de aquí! —grité.
—No podemos dejarlo ir. —dijo uno de los tipos que se encontraba conmigo en la habitación.
De pronto escuché disparos. —¿Qué sucede allá afuera? —cuestioné. Los dos hombres se miraron a la cara, al parecer ni ellos sabían lo que pasaba. Sus gestos eran un debate interno, no sabían si salir corriendo o continuar cuidándome.
Me trajeron junto con Eva, estábamos en la cabaña de mi tío pero no tenía idea de por qué nos habían traído a este lugar. Me angus